Cada vez que te miro, no puedo parar de pensar en lo mucho que te quiero. En que cada vez que me abrazas y te cojo de la cintura y noto tus brazos rodeándome, rezo porque el tiempo se pare y quedarme así toda la vida... Y pensar que hace tan solo unos meses no nos conocíamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario