De pequeña quería ser una princesa, después actriz, cantante y luego me dio por querer ser modelo, y cuanto más crecía más me daba cuenta que no iba a ser ninguna de esas cosas. Para empezar, las princesas, que una quiere ser cuando se es pequeña no existen, ni las hadas madrinas, ni nada. Actriz, muy complicado si no eres realmente buena no llegarás a ser una conocida. Ser cantante, no tengo ninguna voz angelical, ni un talento oculto, así que más o menos me pasaba lo mismo que con el ser actriz. Y por último, ser modelo, digamos que no tengo para empezar la altura, y tampoco tengo ni una cara preciosa, ni un cuerpo escultural, así que no, tampoco puedo ser eso. Muy difícilmente alguien llega a ser lo que quiso ser desde pequeñito, será porque se lo propuso, por suerte, no se. La cosa es que no soy ninguna de esas cuatro cosas, pero soy feliz sin serlas. Que me gustaría serlas, pues a lo mejor, quien sabe nunca lo he sido. Pero cada uno tiene su sueño, el sueño que tiene que perseguir y luchar para que se cumpla.

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