25 junio 2011

Hace dos días


Tan solo han pasado dos días desde que te vi. 
Ese día, no es que lo recuerde con mucho agrado, ya que los dos estábamos tristes y llorando, la mayor parte del tiempo el que lloraba eras tú, y yo intentaba aguantar las lágrimas para que tu no estuvieras peor. Pero se iba acercando la hora de irme, y cada vez no podía aguantarme las lágrimas de pensar que no te iba a ver en casi tres meses... No quería que me vieras llorar, porque no quería hacerte sentir peor, y porque simplemente no quería que me vieras así. Y después de miles de besos, cientos de abrazos y unas cuantas lágrimas, me llamaron para irme, y ahí, lo único que pude ver fue como tus ojos azules se llenaban de lágrimas, te acercaste a mi y me abrazabas y no me querías soltar, me besabas como si no hubiera mañana, y en ese momento, los dos sentíamos que no lo iba a ver. 
¿Yo que pensaba en esos momentos? Pensaba en lo mucho que te iba a echar de menos, en como iba a echar de menos todo eso, todos esos besos, esos abrazos, nuestras bromas, nuestras caricias... solo podía llorar, pensando que durante tres meses no iba a tener nada de eso. Pero me tenía que ir, tenía prisa, así que salí del colegio cogida de su mano. Me acerque al coche, y me giré para decirle adiós, me di cuenta en milésimas de que los dos sentíamos lo mismo, llorábamos, y en instantes me cogió y me besó mientras me besaba como si no nos fuéramos a volver a ver nunca más. Me aparté y le abracé por la cintura, apoyé la cabeza en su pecho y sentía que su corazón iba muy rápido. Y luego le besé y me fui...
Más tarde conseguimos hablar, pero él no estaba bien, no por el echo de que no nos íbamos a ver, sino, por su corazón, no esta bien, lo único que intento es pensar que todo va a estar bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario